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Opinión. Antonio Muñiz
Futuro económico: Por ahora más dudas que certezas.
16.05.16. El escenario económico de estos primeros cinco meses de gobierno del presidente Mauricio Macri se ve marcado por la alta inflación, salarios bajos, despidos masivos, caída de la actividad y una sensación generalizada de que el discurso de la “alegría y la esperanza” por ahora no alcanza para resolver los problemas.
 
 

El escenario económico de estos  primeros cinco meses de gobierno del presidente Mauricio Macri se ve marcado por  la alta inflación, salarios bajos,  despidos masivos, caída de la actividad  y una sensación generalizada de que el discurso de la “alegría y la esperanza” por ahora no alcanza para resolver los problemas.

Argentina creció en 2015 y, según las estimaciones del propio gobierno la actividad económica para el 2016 será negativa.

Como la inflación  estimada para el 2016 rondara el 40/50 %, podría decirse que el país ha entrado en un escenario  de  estanflación, una combinación de inflación alta y caída de la actividad económica.

Un escenario de estanflación  es  la pesadilla de cualquier gobierno.  

Macri  promete que la presión inflacionaria cederá en el segundo semestre, donde comenzara  la lluvia de dólares con ella el crecimiento. Sin embargo escenario no es alentador.

Los medios aliados, los economistas amigos, los grupos opositores “light” empezaron a encender las alarmas,  cuestionan duramente a los técnicos PRO Alfonso Prat Gay, Rogelio Frigerio, Federico Sturzenegger y Cía. por su gradualismo para atacar la inflación. Otros van más allá y piden  un plan de shock para frenarla.

Sin embargo el ajuste está: subas del 300% en tarifas de electricidad, del 500% en gas, de 100% en transporte público (subte, de más del 100% en productos de la canasta básica alimentaria, más de 20% de inflación acumulada en los últimos cinco meses y más de un 50% proyectada interanual por mediciones de economistas. Y más deuda  para pagar el endeudamiento, cubrir los déficit  y por supuesto, financiar  la fuga de capitales.

Mas ajuste?  Si, algunos economistas y grupos económicos están pidiendo un mayor ajuste. Más drástico.  Por ejemplo Ratazzi, CEO  de Fiat y vocero del mundo empresarial habla de un dólar a 20 pesos. Sin embargo la sensación térmica indicaría que no hay mucho margen para otro ajuste más brutal.

Ante el poder adquisitivo de la población contraído por la inflación y los tarifazos, a lo que se suma un mercado laboral  que  expulsa  trabajadores, los funcionarios macristas solo atinan a culpar  a la “pesada herencia recibida”  y que en el segundo semestre la inflación  bajara y con ella vendrán las inversiones  y entraremos en el mejor de los mundos.

El segundo semestre está ahí  y sin embargo parece lejano y utópico.

En principio el mundo vive una profunda crisis, los dólares se fugan de los países emergentes hacia los países centrales, lo que parece no ser leído correctamente por la administración macrista.

Otro dato no leído o no comprendido es que  debido a la profunda recesión comercial en el mundo, existen grandes  stock de mercaderías  listas para inundar los mercados argentinos  en los próximos meses.  Si se sigue con esta política de autorizar sin control las importaciones  de productos finales de consumo puede generarse un escenario complicado en el mercado interno.

 

Es probable que la inflación baje hacia fin de año, ¿pero a que costo?.

 

En principio la recesión va a ir generando una disminución en los precios internos. Las importaciones van a ir también poniendo un techo, Sin embargo el daño en el sistema productivo industrial que dejara esta política será muy profundo. El deterioro en el tejido pyme ya se hace sentir, sobre todos en los rubros textiles, calzados, juguetes, etc. O sea aquellos que no pueden competir con la producción importada. El resultado serán suspensiones, despidos y cierre de establecimientos.

En cuanto a las “inversiones extranjeras”  también hay demasiado optimismo y poco análisis de los comportamientos de los capitales en el mundo. Además de lo que hacíamos referencia más arriba, es muy difícil que lleguen capitales a invertir en el sector productivo, tal vez vendrá alguna inversión a comprar una empresa ya instalada, pero nuevas parece difícil. Si, seguramente van a venir  inversiones financieras, aprovechando las altas tasas de interés, pero serán inversiones de corto plazo, con una renta muy alta en dólares. Volvemos a la vieja y conocida bicicleta financiera.

El otro factor preocupante es la situación de Brasil. Nuestro vecino venía con una crisis económica de casi 4 años. Ahora, con este  golpe parlamentario, Brasil va entrar en una crisis política y de legitimidad que es probable agudice la crisis financiera y económica. Para bien o para mal nuestra economía tiene una profunda dependencia del comercio con Brasil.  Por ejemplo según indica el informe de la UIA, por la caída de las exportaciones a Brasil, comandadas por el sector automotor, en el sector metalúrgico el uso de capacidad instalada de las fábricas está en el 50%.

 El panorama como se ve no es muy promisorio, por lo menos en el corto plazo.

Por ahora la política económica de Macri  parece muy errática y con poco sustento político  y técnico.

Las oraciones laicas sobre la felicidad,  la alegría y el futuro venturoso carecen de todo fundamento.  El marketing,  la buena onda y las culpas echados  al pasado  pueden funcionar  en el cortísimo plazo pero si no se ven resultados rápidos este modelo mostrara su fracaso, iniciando un periodo de inestabilidad politica y economica. 

Por ahora más dudas que certezas.

Antonio Muñiz

 

 
 
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