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Economía . Crisis en la industria
Textiles: despidos y reducción de horarios
16.04.16. Así lo confirmó la Cámara de la Industria Textil de Luján, con una estimación de 40 puestos de trabajo menos en dos meses. La crisis del sector se profundiza al ritmo de la apertura de las importaciones y el encarecimiento de los insumos y la energía. "Lo que nos dicen no se condice con la realidad", indicó el presidente de la entidad como resultado de reuniones con funcionarios.
 
 

En Luján, el sector de la industria textil -estructurado principalmente en distintas pymes- ya experimenta las consecuencias de las políticas económicas implementadas por el gobierno de Mauricio Macri. En dos meses se contabilizan unos 40 despidos y una significativa reducción en las horas de trabajo, ante la baja de las ventas y el encarecimiento de los costos de insumos y energía, como consecuencia de la fuerte devaluación y la quita de subsidios. El cuadro se completa con el ingreso de producción importada que torna imposible la competencia para las firmas locales.

 

Tal panorama fue comunicado por la Cámara de la Industria Textil de Luján, a través de una entrevista que su presidente brindó a EL CIVISMO. Rodolfo Bianchi destacó la predisposición al diálogo de los funcionarios nacionales, pero resaltó que “lo que nos dicen no se condice con la realidad”.

 

“El problema de todos los textiles está dado por la gran entrada de mercadería importada. Eso sumado a una recesión en el poder adquisitivo de la población. Hoy la plata no alcanza, entonces primero se come y después se viste, esto es así. A eso se suma el gran incremento de los costos fijos. Estamos en una situación de poca rentabilidad y hoy ya tenemos desempleo y horas menos de trabajo”, expresó.

 

Bianchi indicó que “nosotros laburamos los últimos 10 años con una política más popular y más social, que nos permitió crecer mucho y modernizarnos”. Por el contrario, “con esta política neoliberal, las cosas están difíciles y se van a poner más difíciles”.

 

“Nosotros queremos que vayan por el medio, ni un extremo ni otro. Que dejemos entrar aquellas cosas que no se pueden producir en el país, pero que nos den la chance de producción. No queremos un gobierno neoliberal que ya vivimos y que hasta ahora va cumpliendo todos los pasos. El sector textil es muy sensible, un fusible, tanto cuando se cae todo como cuando se levanta todo. Necesitamos soluciones inmediatas. Hay mucha predisposición pero pocas herramientas”, resumió el presidente de la entidad.

 

- ¿Este escenario comenzó con el cambio de gobierno?

 

- Esto empezó con la nueva política de abrir el mercado al mundo sin mirar a quién. Estamos compitiendo con el mercado asiático y sabemos que es imposible. Y hoy Brasil está tan devaluado que está casi al mismo nivel que Asia. En estos últimos tres o cuatro meses, calculamos que en Luján la producción ha caído entre un 30 y un 35 por ciento. No vemos que esto se revierta en lo inmediato. Además, a mediados de año, cuando recibamos los precios nuevos de la energía y de los repuestos, más las paritarias y el aguinaldo, creemos que muchas empresas no van a poder afrontar estos gastos.

 

- ¿Qué productos importados ingresan?

 

- Hay dos artículos. Uno se llama microfibra, que es una tela de puro poliéster. No se deja vender en todo el mundo porque es una tela con muchos problemas de salubridad, hecha con metales pesados. Acá entra por Tierra del Fuego y reemplaza todo lo que es sábanas, almohadones, cortinas. El otro producto que está en todos los supermercados son las sábanas que ingresan de Brasil de fibra íntima de la empresa Coteminas. Eso perjudica a Luján que ha sido el más importante productor de tela de sábanas. Todo eso, sumado a que está entrando ropa hecha de Paraguay y que hubo una firma indiscriminada de permisos de importación, repercute en mano de obra y reducción de horas de trabajo.

 

- ¿Cuál ha sido el impacto de la devaluación en los precios de los insumos? ¿Cómo impactará el nuevo esquema tarifario del servicio de electricidad y gas?

 

- Hubo una devaluación de casi el 60 por ciento. Todos los repuestos que nosotros compramos para las máquinas son importados. Ahí solo tenemos un 60 por ciento de aumento en ese rubro de manera directa. También aumentó el servicio de gas y en la energía eléctrica sabemos que vienen importantes aumentos. Tuvimos varias reuniones con la Cooperativa y se ha sacado el aporte de capital, pero aparentemente por unos meses. Una pyme, con 20 máquinas, está pagando 40 mil pesos de luz por mes, y esto se iría a valores que son una locura. Con el quite de aporte de capital tenemos, según las categorías, aumentos de hasta el 80 por ciento. Más consumís, más caro pagás. Eso nos golpea fuertemente y sabemos que Luján sigue teniendo la energía más cara de la Provincia de Buenos Aires.

 

- Si se recupera el nivel de ventas, ¿les conviene aumentar la producción con este esquema desfavorable en los precios de insumos y energía?

 

-  Hay muchas empresas que ya tienen máquinas de última generación. Ante la incertidumbre actual y esta falta de rentabilidad, se hace muy difícil tomar un crédito o poner de tu bolsillo para invertir en algo muy caro (un telar cuesta hoy cerca de un millón de pesos) sin saber qué va a pasar con el mercado, porque si siguen liberando el mercado, no vamos a trabajar, ese es el camino, no hay otra.

 

- ¿Hay empresarios que están pagando nuevos telares en cuotas?

 

- Hay muchos que están pagando créditos en pesos, pero las máquinas valen en dólares. Por lo tanto, el valor de las cuotas se actualiza. Te la jugaste, invertiste en un telar de última generación que gasta más energía, pero deja de ser rentable hasta por el costo de la energía.

 

 

 

TRABAJADORES

 

- ¿Qué impacto viene teniendo toda esta situación en los puestos de trabajo?

 

- El sector contabilizaba entre 4.500 y 4.700 empleados directos. Se han perdido unos 50 puestos de trabajo en los últimos dos meses, algo que no es poco. Han cerrado algunas tejedurías. Estamos hablando de gente que le va a faltar al almacenero, porque esto es una cadena. Lamentablemente no se ve que esto se revierta, la tendencia es esta. La apuesta es mantener los puestos de trabajo, porque generalmente los empleados no son un número, pero la realidad es que si no tenés rentabilidad ni ventas y te aumenta todo, en algún momento tenés que poner un freno.

 

Hay también reducción de horas extras y reducción de días de trabajo. En algunos casos ya se está trabajando solamente hasta el viernes al mediodía o hasta el jueves a la noche. En mi caso particular venía trabajando hasta el sábado a las 18 y arrancaba el domingo a la noche. Hoy estoy trabajando hasta el sábado al mediodía y no arranco el domingo a la noche. Por todo esto estamos en una situación de alerta.

El Civismo . Nicolás Grande
 
 
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