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“Esto es un retroceso horrible, pero no borra lo que se avanzó” Horacio Verbitsky
Opinión. Por Maurio Baudry
Peronismo: renovación con ruptura
15.12.15. El peronismo, después de la inesperada debacle en la provincia de Buenos Aires, comenzó con el pase de facturas internas; aunque muchos todavía no se dieron cuenta de que perdieron y sienten tener un poder electoral que la sociedad ya les negó
 
 

El Partido Justicialista, después de la inesperada derrota en la provincia de Buenos Aires, comenzó un movimiento interno, donde no dejan de pasarse facturas; y, por el tono de las discusiones, muchos todavía no entendieron que perdieron el poder y pasaron a ser oposición.

 

Muchos en el FPV siguen pensando en que son lo mejor que le puede pasar al país, sin analizar que la gen-te se cansó de la grieta, y del maltrato, y de las especulaciones caprichosas del “vamos por todo”.

 

Algunos tratan de reflotar al FPV como si fuera un partido político y no un frente de alianza electoral para la ocasión. Los más visionarios y con mejor sentido de la orientación ven que el sello FPV fue el que perdió, y se refugian en el Partido Justicia-lista, garante de tantos años de gobernabilidad en estos pocos años de democracia.

 

Los más revolucionarios dentro del PJ repiten sin cansarse que “si el candidato no era Scioli sino el modelo, el que perdió es el modelo, no el candidato”; en conclusión, hay que cambiar el modelo.

 

Los que presagian el futuro analizando el pasado ven que a lo largo de la historia ningún candidato que haya perdido una elección tiene chances de volver a presentarse como cabeza de lista, y en esa acefalia comienzan a posicionar distintos nombres.

 

El ex gobernador Daniel Scioli, aconsejado por su equipo de gobierno, rápidamente salió a decir que iba a encabezar el Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires; hecho inédito si los hay, ya que en todos estos años no fue tomado en cuenta, a tal punto, que se cayó la personería partidaria en la Justicia, y necesita de una ingeniería legal muy compleja para poder revivirlo.

 

Los hombres fuertes del peronismo, por su lado, frenaron el paso del motonauta, y le ofrecieron la presidencia honoraria, sin funciones, pero con una condición: que venga solo, sin sus laderos; porque entienden que le han hecho mucho mal al peronismo.

 

Desde el norte y centro del país se viene gestando un gran movimiento dentro de las filas del PJ, encabezado por el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, quien no deja pasar oportunidad para marcar las diferencias con la gestión Kirchner; y esa diferenciación no deja de ganar adeptos en el territorio bonaerense.

 

La Cámpora es el eje de todas las críticas. No existe sector en el peronismo donde no se la critique por cómo confeccionaron las listas. Pero nadie pasa de la queja, por cuanto cuando tuvieron que hacerle frente a la situación nadie se animó a levantar la voz, excepto Gabriel Mariotto. 

 

El ex vicegobernador, en tono muy fuerte, el día de cierre de listas les dijo que “estaban cometiendo un error, y que lo disfrutaran, porque nunca más iban a tener la lapicera para hacer el desastre que estaban haciendo”; que estaban traicionando a todos los compañeros, e iban a ser los causantes de la derrota. El tiempo le dio la razón a Mariotto; si no hubiera sido por la adulteración de los certificados de escrutinio en el Correo Argentino, laderrota habría sido catastrófica.

 

Sergio Massa fue el único que le dijo basta al kirchnerismo, en los tiempos en que todos le rendían pleitesías, aunque hoy es criticado por su formas, pero no por su coraje al momento de jugársela; el tiempo dirá si logra rodearse de mejores cuadros que le permitan salir con el gran hospital móvil que se necesita para juntar a los heridos del peronismo.

 

La realidad va a marcar la agenda, y muchos que todavía dentro del FPV creen que son los mandamases de las voluntades populares, se van a topar de frente con la realidad, que marca una agenda distinta. La victoria de Macri terminó con una forma de hacer política, y se avizoran nuevos tiempos, donde aquellos que se adapten a las necesidades de la gente tendrán futuro, y el resto se quedará en la mesa de café contando a sus amigos lo importante que fueron sus momentos de gloria. Sólo la sociedad decidirá quién tiene la razón.

la Tecla
 
 
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