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Opinión. Rafael Kohanoff
Una concertación para la equidad social. Sin miedos ni titubeos.
14.06.19. La crisis actual no es nueva. Vivimos en una crisis histórica y recurrente que nos condujo en la situación actual, a un verdadero desorden nacional que causa un daño tremendo a la sociedad, generando una gran inequidad, exclusión social y socavando los lazos sociales, familiares, los principios morales y los valores éticos.
 
 

 La transición de esta situación a otra que contemple el bienestar  general equitativo de la mayoría de la población requiere una fuerte acción del Estado nacional que es indelegable e intransferible apoyada por la amplia mayoría de la sociedad. 

El Estado es el protagonista esencial en asegurar a la sociedad educación, salud, seguridad  y trabajo. En lo referente al trabajo todos los gobiernos han manifestado su falta de preocupación por la falta de trabajo, por la característica cada vez más especializada de los mismos y por el desempleo generado por la tecnificación. Esta preocupación se extendía obviamente por el aumento de la indigencia y la pobreza, la insatisfacción de los trabajadores y la inestabilidad de la clase media.

La realidad histórica muestra que los diferentes gobiernos de diversos modelos no cumplieron este rol y perpetuaron la situación hasta el momento actual. 

La generación de trabajo y la disponibilidad de vivienda permitirán la atención alimentaria, de salud y educativa de los niños pobres para que no se perpetúe el problema. 

El estado por sí solo no podrá resolver esta situación, tampoco las empresas nacionales y las PYMES pueden hacerlo por su cuenta. Es imprescindible la acción articulada y conjunta donde el Estado juega su rol protagónico conduciendo y generando las condiciones para tener el apoyo de la mayoría de la población. 

En esta alianza estratégica en la que la producción y el trabajo con el Estado Nacional está la clave que permitirá la esperanza, la confianza y el acompañamiento de la sociedad. 

Hemos estando demasiado tiempo negando este largo proceso de destrucción, sin asumir la conciencia de la gravedad de los hechos y, por lo tanto, sin capacidad de cambiarlos.

¿Podrán las actividades productivas cambiar? ¿Se podrán usar recursos renovables sin reponerlos? ¿Podrán los recursos No Renovables sólo utilizarse cuando sean sustituidos por innovaciones adecuadas? ¿Se podrá seguir contaminando el medio ambiente? ¿Podrá acercarse la producción a los lugares de consumo con tecnologías locales adecuadas y las mínimas escalas necesarias? ¿Se podrá evitar las producciones de poca duración? ¿Se podrá inducir a la compra de productos no indispensables? Buena parte de las actividades productivas deberán mejorar la lógica económica tradicional y orientarse a la resolución de las necesidades de la población, que no son cubiertas por el mercado especialmente orientado a las personas de bajos recursos.

¿Podemos admitir que la exclusión vaya a quedar cristalizada para siempre? ¿Se puede aceptar el desempleo permanente y crónico como el actual? ¿O es posible considerar un nuevo contrato social que instale el derecho a ganarse la vida con el trabajo propio como un derecho fundamental que propicie la convivencia y la cohesión social?

Hay que definir el estilo de vida que permita una distribución equitativa del ingreso: 

¿Qué se produce? Pensando en asegurar alimentación, vivienda, indumentaria y servicios accesibles para la totalidad de la población. 

¿Para quién? Para todos y no para aquellos orientados a los hábitos de consumo y despilfarro de los grupos de altos ingresos.

¿Quiénes Producen? Las empresas nacionales. Fundamentalmente las Pymes y el Estado en las obras de Infraestructura. 

¿Cómo se produce? Con el apoyo del desarrollo científico y tecnológico nacional. 

En los dirigentes de los partidos políticos, las organizaciones sociales, los economistas y gran parte de la sociedad, hay coincidencias en que un gobierno dispuesto a aplicar políticas que conformen una sociedad con una distribución equitativa del ingreso requiere medidas que tienen que ser apoyadas por la amplia mayoría de la sociedad argentina. Para ello, hay coincidencia también en la necesidad de convocar a una concertación, a la constitución de consejos económicos y sociales, y a la unidad. 

La experiencia ha sido terminante en mostrar que no se trata de la unidad del consenso o de acuerdos con convocatorias a la que todos los participantes asisten, con la idea de ver que ventaja obtienen y/o defender sus intereses sectoriales; no arribándose jamás a propuestas de un proyecto nacional superador de los intereses particulares. 

Hay que establecer los principios básicos del país que queremos y convocar a las organizaciones políticas, sociales y especialmente a la comunidad a adherir a estos principios. 

Lo que sigue no es una propuesta personal ni de ninguna agrupación política ni gremial, es lo que he captado como el sentimiento de lo que la mayoría de los argentinos entiende que debe resolverse para superar la recurrencia de la crisis y construir un país con una distribución equitativa del ingreso, “cero” de hambre, mínima pobreza, mínimo desempleo, alta educación, salud y seguridad.

1.¿Cómo resolver el problema que evite la generación de pobreza creando las Pymes y empresas nacionales que aseguren trabajo y vivienda para todos?

2.¿Cómo resolver el financiamiento adecuado para que las Pymes puedan crear y sostener trabajo para toda la población, especialmente para los sectores de pobreza?

3.¿Cómo resolver el problema de la falta reiterativa de divisas actuando sobre el manejo privado de las mismas?

4.¿Cómo resolver el problema de la inflación encontrando los mecanismos que eviten el aumento injustificado de precios, especialmente de los productos de consumo popular y de los insumos formadores de precios?

5.¿Cómo resolver el problema de la precariedad de las instituciones para que las mismas estén imposibilitadas de actos de corrupción o incumplimiento de los objetivos para las que han sido creadas. Nos referimos a organismos públicos, instituciones públicas, organismos del Estado, Sindicatos, entidades empresarias, organizaciones No Gubernamentales, clubes de futbol, deportivos, sociales, etc.?

 

 

 

 

 
 
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Nick
 
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