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Opinión. Apuntes para un nuevo proyecto emancipador.
La construcción del sentido común
07.12.18. Es indudable que los sectores populares y sobre todo la clase media fueron los grandes beneficiarios de la década kirchnerista. Sin embargo una parte importante de esa clase media, pequeños y medianos empresarios, comerciantes, profesionales, asalariados de altos ingresos, jubilados, votaron en contra del kirchnerismo y dieron su apoyo a la Alianza Cambiemos.
 
 

Después de tres años de políticas antipopulares, que atacan a esos sectores medios, caída de las ventas, alta inflación, cierre de comercios y pymes, desocupación, caída de ingresos, etc, haya un importante caudal de votos que todavía acompaña la gestión macrista. 

Todas las encuestas dan un 20/30 % de votos al macrismo, con índices de desaprobación a la gestión y a la figura de Macri cercanos al 60 %

 No deja de ser una desconcertante contradicción, que ante una gestión desastrosa, que la población reconoce, haya sectores, que, aun siendo perjudicados, sigan acompañando. 

Es indudable que el neoliberalismo imperante beneficia a determinados sectores de la alta burguesía, ligados al “campo”, la gran industria, la banca y todos los sectores basados en un extrativismo y exportación de los recursos naturales. 

Pero porque sectores de las capas medias, que están siendo dañados por las políticas públicas siguen apoyando, creyendo que todo mejorara, mientras van cayendo por un tobogán,

Porque estos sectores sociales no pueden ver esta realidad? 

Porque confunden sus intereses con los de las clases más altas? 

Porque el “sentido común” de las capas medias está hegemonizado por las ideas y los intereses de la alta burguesía?

Gramsci se dedicó a estudiar cómo se conformaba este “sentido común”. Para ello hurgo en temas jurídicos,  ideológicos, cultura, la escuela, religiones, medios de comunicación,  los “relatos” transmitidos por el poder y  la influencia de todo esto en la formación ideológica del  ciudadano común. 

Gramsci llega así  a la conclusión de que el “sentido común” de gran parte de esos sectores sociales medios está ampliamente hegemonizado por el relato y los intereses de las clases dominantes y no por la conciencia de sus propios intereses.

 

En Argentina, por lo menos, los términos clases media o sectores medios engloban una parte importante de la población y a una gran diversidad de actores, no siempre delimitados por el aspecto económico o los ingresos. Sin entrar en un debate sociológico sobre la “clase media”, podemos a grandes rasgos definir a una clase media definida por sus ingresos, pero también hay un sector medio importante, definido por lo socio cultural, aspiracional, y de auto percepción como clase media. 

Es sobre esos sectores donde la capas medias son fácilmente colonizable por el sentido común hegemónico. 

En nuestra historia reciente hay numerosos casos de cómo estos sectores apoyaron a golpes militares que terminaron perjudicándolos, o gobiernos democráticos pero con programas neoliberales que iban en contra de sus intereses. Un ejemplo, pero que se ha repetido varias veces, fue el tristemente recordado discurso de Martínez de Hoz, en 1976, cuando anuncia el plan de gobierno del Proceso militar donde, entre otras cosas, claramente exponía un programa de destrucción de la pequeña y mediana industria, sin embargo el empresariado pyme aplaudió y apoyo ese programa. El resultado de ese gobierno fue el cierre masivo de establecimientos industriales, con su secuela de desocupación masiva. 

Esta ceguera se volvió a repetir durante el menemismo, con De La Rúa y ahora con la alianza cambiemos;  programas neoliberales que perjudican a la mayoría de los argentinos, pero que cuentan con apoyo y consensos en determinados sectores que están siendo víctimas de esos programas.  

Es indudable que el aparato cultural montado por la oligarquía asociada a los intereses extranjeros, es muy poderoso, ejerce una acción cultural, ideológica y psicológica cada vez más sofisticada. 

En argentina esos sectores medios están compuestos por cuentapropistas, comerciantes, pequeños empresarios, profesionales liberales, y  sectores con salarios altos, pero todos caracterizados por un trabajo individual, que exacerba el egoísmo y el individualismo. 

Formados además en la escuela “sarmientina”, gran generadora de “mitos” y “lugares comunes”, que moldearon el pensamiento de millones de argentinos en un modelo de país, que solo servía a las clases dominantes, Los mitos sobre “el campo”, “una cosecha salva a la argentina”, “civilización o barbarie”, donde la civilización es todo lo que viene de afuera, etc,  un historia enseñada sobre héroes o demonios, donde Rosas y los caudillos populares eran los asesinos sanguinarios y los unitarios porteños eran la civilización. Esta escuela, con matices, sigue hasta nuestros días, siendo el primer paso en la  alienación de los amplios sectores sociales.

Cuentan  además con el monopolio de los medios de comunicación, las redes y los medios estatales, que replican hasta el hartazgo el relato hegemónico. 

Desde ese aparato cultural trasmiten ese “sentido común” alienante que hace que determinados sectores sociales tomen decisiones contrarias a sus intereses. 

 

Todo esto fue descripto por Jauretche en los 60. 

Citando a Jauretche,  “…… que cuando los imperios ejercieron el dominio político directamente, bastaba con “la persuasión” de la artillería que, lógicamente es categórica; pero cuando el dominio prefiere mantener la ficción de  autonomía jurídica,  la colonización se hace  por medios indirectos,  se maneja la inteligencia, y la habilidad consiste en crear una pedagogía colonial, un modo de formación de la inteligencia  para que la misma no perciba la situación real y, más aún, sea su colaboradora.

En el primer caso las dificultades de una liberación nacional son las que surgen del poder  persuasivo de la artillería; es una situación de hecho y por lo tanto evidente. Son más profundas las dificultades cuando no se tiene conciencia da la situación de dominación. O cuando esta es aceptada como algo natural y hasta beneficiosa por parte de un sector de la población”.

También los sectores populares  son víctimas de esta colonización desde su infancia, sin embargo la práctica laboral, la fábrica, la obra, el sindicato, el barrio, la organización social, la solidaridad con el otro, el compañero, etc, hacen que adquiera conciencia de sí, de su clase y por lo tanto de su lugar en el mundo y sus intereses.

Argentina, y en eso se diferencia del resto de los países latinoamericanos tiene una larga historia de luchas populares y un fenómeno no común al resto,  “el peronismo”. Este movimiento construyo una lógica de pueblo, una praxis exitosa, que mostro que era posible otra sociedad con una experiencia de gobierno altamente exitosa que moldeo y cambio una cultura popular, porque el peronismo no es solo una ideología, sino más profundo, es  una “cultura”. 

El peronismo es una práctica cultural democrática, popular, anti imperialista, anti elitista, y eso está en la base y en el inconsciente colectivo popular.

Es necesario en esta etapa generar un movimiento político cultural que pueda sumar a esos sectores medios al movimiento nacional. En esa construcción de una nueva mayoría es necesaria una alianza de clases que rompa el bloque hegemónico gobernante. 

Es complejo,   pero hemos tenido experiencia histórica en esto.  En los sesenta y setenta  vivimos un proceso de nacionalización de las clases medias, que rompieron contra décadas de anti peronismo y pudo sumar al movimiento nacional a amplios sectores, en especial la juventud, lo cual fue un proceso de ruptura con el pasado.

 La batalla es política, siempre es política, pero uno de los campos  es la cultura. 

Hay que desarmar la agenda del adversario. No comprarla y ni adaptarla como pretenden quienes quieren ser la continuación del macrismo. Construir una agenda propia. Subvertir el orden imperante;  ante la despolitización del discurso del adversario oponer una mayor politización nuestra; dar la batalla en las calles que es donde más le molesta, usar las redes y las técnicas de márketing político, teniendo claro que son solo herramientas, que lo primordial siempre es la política. 

 

Es fundamental en esta etapa construir una nueva relación de fuerzas para frenar el embate neoliberal y generar políticas nacionales y populares. Para ello los sectores populares deben  construir alianzas con el empresariado pyme, hoy agredido por la política económica, con los pequeños productores rurales, con los estudiantes, con la cultura, etc, y con la mayor parte de la clase media. Para ello es necesario construir puentes de acercamiento y diálogo, dejando de lado diferencias secundarias o contradicciones superadas, como derecha o izquierda, etc, 

Toda división del campo popular es funcional al sistema de dominación. 

Como decíamos más arriba en el pueblo argentino hay una praxis política colectiva producto de 70 años de peronismo que ha  marcado a muchas generaciones. Existe además una base organizada importante y en crecimiento para la construcción de una nueva mayoría. Existen organizaciones de empresarios pymes con una visión nacional,  de defensa del mercado interno, organizaciones sindicales con un programa de acción combativo como la Corriente Federal de los trabajadores, las dos CTA, sectores de la CGT, la Ctep y numerosas organizaciones de base, que conforman un entramado político social con mucha potencialidad. 

Todas estas experiencias políticas son la base de una nueva construcción hegemónica que venza de una vez y para siempre al neoliberalismo, a  través de la conformación de un gran movimiento nacional y popular que se exprese electoralmente en un frente patriótico. 

La responsabilidad histórica en esta etapa es esa construcción para disputar el gobierno y el poder a los grupos económicos más concentrados. Es importante tener claro este concepto: disputar el poder, porque es necesario  desmontar el sistema político-  jurídico –mediático- cultural y educativo que hace  de sustento y base a todas las ideologías y proyectos colonialistas y reemplazarlo por un sistema al servicio del pueblo y la nación.  

 

Antonio Muñiz 

Diciembre de 2018

 

1)(1)http://nomeolvidesorg.com.ar/wpress/wp-  content/uploads/2017/02/JAURETCHE-LA-COLONIZACION-CULTURAL-INEDITO.pdf

 
 
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