13:24 hs. | Viernes 16 de Noviembre de 2018
info@politicahoy.com.ar  
   Inicio   
    Politica    
    Provinciales   
    Municipales   
    Internacionales   
    Opinión   
    Arte y Cultura   
    Economía    
El 60% de la población no aprueba la gestión de Macri
Economía . Crisis PRO
. La actividad del sector textil se contrajo 12,9% en los primeros siete meses del año.
17.09.17. El sector está cruzado por costos muy altos, fuerte presión tributaria y severa competencia desleal del exterior.
 
 

Entre los sectores industriales considerados sensibles, aquellos que son mano de intensivos, tienen un nivel medio de agregado de valor y en consecuencia compiten –en desigualdad de condiciones, ciertamente- con productos fabricados a gran escala y salarios muy bajos en países del sudeste asiático, sin dudas las industrias textil y de indumentaria se encuentran en la primera línea de los sectores más afectados en el país.

Según el Estimador Mensual Industrial (EMI), que elabora el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), tomando datos al mes de julio la industria textil (no incluye indumentaria) es una de las dos actividades junto a producción de químicos y caucho, que aún registra contracción entre los doce sectores relevados, con un retroceso del 3,0% respecto de julio de 2016. En el acumulado de los primeros siete meses del año, la contracción llega al 12,9% interanual, con bajas del 22,4% en hilados de algodón y 10,7% en tejidos.

En el caso de las prendas de vestir, la situación no es mucho mejor. Las ventas se desplomaron más de un 20% en lo que va del año y se estima que desde 2016 a la fecha se perdieron unos 7.000 empleos registrados y superarían los 35.000 contando los informales. La industria textil está sometida a una suerte de “doble Nelson”, que se explica por un mercado interno deprimido por la caída del poder adquisitivo de los salarios y por la sostenida importación de productos finales.

A esto se suman las dificultades para producir y desarrollar la actividad, en un contexto en el que el peso de los impuestos alcanza en el sector un promedio del 50%. Mientras tanto, los consumidores se preguntan por qué la ropa es tan cara en la Argentina y los que pueden viajar al exterior aprovechan a comprar a precios mucho más bajos que en el mercado local.

Jorge Sorabilla, presidente de Fundación Pro-Tejer, sostiene que “hoy la actividad en la industria textil está cayendo un 20% respecto del año anterior” pero el dato positivo es que “dejamos de caer al ritmo que veníamos y recuperamos un poco la caída de 2016, por lo que los datos tienen que empezar a dar positivos a partir del segundo semestre”.

 

“Hemos dejado de decrecer, encontramos un piso, pero hay dos temas preocupantes, por un lado, continúan las importaciones, y por otro, la baja demanda de nuestros productos”, asegura Teddy Karagozian, CEO de TN&Platex, una de las principales hilanderías del país, que esta semana inauguró una planta de fabricación de medias en Monte Caseros, Corrientes.

 

Karagozian explica que hoy “se importa mucho por falta de competitividad de la Argentina, no por un problema de productividad de la industria” y atribuye esta situación a la fuerte presión tributaria. Admite que en la industria textil aún no se ven los brotes verdes pero “los empresarios estamos preparados, esperando soluciones”. En cuanto a las perspectivas sectoriales, el empresario dice que hoy la industria textil emplea a 400 mil personas “pero puede generar hasta un millón de empleos, si la dejan”.

 

Si bien la importación afecta a todos los segmentos de la cadena de valor, sin dudas, el ingreso de bienes finales (prendas de vestir y confecciones para el hogar) acapara casi el 40% en valores y con tendencia creciente. Datos de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI) revelan que en el primer semestre del año la importación de prendas de vestir aumentó 55,2% en kilos y 25% en valores.

 

En el mismo período, las exportaciones de indumentaria se desplomaron 29,3% respecto de 2016.

 

Desde el sector asumen que el Gobierno hace esfuerzos por controlar el ingreso de productos que compiten con los nacionales, pero la avalancha continúa por una cuestión de costos. “Argentina es cara, hoy la ropa es cara pero la industria recibe sólo el 20% del ticket y el 50% es impuestos”, resalta Sorabilla.

 

Consumo a dieta Claudio Drescher, presidente de CIAI y CEO de la marca Jazmín Chebar, explica que el principal tema de preocupación es el consumo. El mercado interno “no tracciona por disminución de la capacidad de compra de la población” destaca, a lo que hay que sumar el incremento de la importación de prendas de vestir, que crecen un 40% mensual. Drescher también alerta sobre el impacto que tiene en la industria el turismo emisivo, esto es, la gente que viaja y compra ropa y productos textiles en el exterior.

 

Rubén García, titular de la Cámara de Importadores de la República Argentina (CIRA), reconoce que “hay una suba de la importación de productos terminados, pero hay que mirar el motivo. Si alguien importa es porque los precios del exterior son más baratos”. Recuerda que en 2016 2,9 millones de argentinos viajaron al exterior y trajeron productos por casi US$3.000 millones.

 

Drescher aporta un dato interesante. Entre los hipermercados y dos de las principales cadenas de retail, una de origen chileno y la otra española, explican el 80% de las importaciones de indumentaria y textiles finales. “Hay un tema de salarios bajos y escala en Asia pero también de costos en Argentina”, destaca el empresario. Frente a ello, dice que debe haber una “apertura inteligente” y adelantó que se está trabajando en un proyecto de ley de formalización de empresas textiles y del calzado, que se presentará en breve.

 

Desde la Cámara Argentina de Shopping Centers, el Gerente General Mario Nirenberg, apunta que el rubro Indumentaria, calzado, marroquinería y ropa deportiva representa el 54% de las ventas totales de los shoppings, y señala que desde hace algunos meses “se advierte el interés de algunas cadenas y marcas internacionales que piensan instalarse en nuestro país”. No obstante, manifiesta que el proceso de toma de decisiones requiere planificación y, por lo tanto, no es inmediato.

 

Fuente: Clarín

 
 
   ENVIAR COMENTARIO (El cual será evaluado)
 
Nick
 
E-mail
 
Comentario

 
     
Ingresar el número de la siguiente imagen para que el comentario se envíe correctamente